Impacto

Soy Matías Nicolini, Ingeniero Civil de la UCA. En 2012, fui a la Universidad de Leeds a cursar un cuatrimestre y tomé la materia «Sustainable Engineering Solutions». Ahí aprendí dos cosas importantes: los problemas ambientales y sociales que tiene el mundo, y cómo los ingenieros debemos buscar soluciones que no solo sean eficaces, sino también eficientes y con retorno económico. A menudo, las soluciones sostenibles consumen más recursos de los necesarios, dañan más de lo que solucionan y son demasiado costosas para ser viables.

Mientras trabajaba construyendo edificios en una empresa multinacional, con un grupo de amigos se nos ocurrió crear un proyecto social que uniera una problemática de la pobreza con mi profesión. Así nació Módulo Sanitario. Vimos que en Argentina el 15% de la población no tiene baño y en Latinoamérica 120 millones de personas no tienen inodoro. Hoy, Módulo Sanitario es una ONG que ya construyó más de 1300 baños en 10 provincias de Argentina.

Gracias a Módulo, conocí a Baikal. Hice el primer curso para emprendedores en 2016. Ahí aprendí, además de varias ideas de emprendimientos, que lo más importante en un emprendimiento es el FCF y el ROC, dos métricas que siempre tuve en mente en nuestro proyecto social. El desafío más grande fue lograr que Módulo Sanitario fuera una empresa con impacto social y no una fundación que vive de donaciones. Pasamos de un esquema de fundación tradicional a una nonprofit con generación de ingresos. No es blanco o negro, hay grises, pero fuimos acercándonos a ese modelo.

Durante 8 años como director ejecutivo de Módulo Sanitario, pasé por varios lugares de aprendizaje e incubadoras de proyectos sociales como Mentes Transformadoras de Nobleza Obliga, Mayma, Hacela Rodar, Vistage y cursos de liderazgo, negociación y planeamiento en el IAE. Asistí a muchas charlas de emprendimientos y conocí mucha gente que trabaja en impacto social y ambiental. Siempre me llamó la atención que la mayoría de los proyectos sociales y ambientales no se habla del negocio, de la plata. Generalmente no están en el core de estos proyectos o en las primeras cosas a charlar.

Me sumé como miembro al Club de Inversores de Baikal, seis años después de mi primera experiencia, y conocí a Buffett, Munger y Peter Lynch. Cambiaron mi forma de aprender sobre inversiones. Aprendí el lenguaje duro de los negocios, leí decenas de balances de empresas, escuché presentaciones de resultados y preguntas de analistas para entender cuánto valen esos negocios que cotizan públicamente. En 2023 me uní al equipo de Baikal, dejando mi rol en Módulo Sanitario, para seguir aprendiendo de inversiones y negocios y aprovechando los contenidos filosóficos y de desarrollo personal y profesional.

Ahora creo que estoy listo para hacer converger estos dos mundos que al principio no parecían tener nada en común. Quiero conocer emprendimientos que mejoren el mundo y la vida de las personas, pero que también sean sostenibles, rentables y escalables. Quiero entender qué puede hacer competir un producto/servicio que hace bien con lo que ya existe, ver oportunidades de inversión públicas y privadas donde podamos ganar plata y hacer un bien al mundo. Quiero entender si es posible un mundo mejor apalancado por la energía del dinero. No solo quiero entender, en donde vea oportunidades quiero poner capital para obtener retornos económicos, ambientales y sociales.

Todo este camino fue para comenzar esta nueva aventura: Impacto.

Si les interesó lo que les conté, pueden ver más acá: https://institutobaikal.com/impacto/.

Matías