La filosofía y la poesía del amor: empezamos a leer «El Banquete», de Platón

Un relato que podemos rastrear al menos hasta principios de la Edad Media afirma que unas abejas se posaron suavemente sobre la boca de un Platón recién nacido y allí depositaron miel, significando la dulzura y la elocuencia que saldría de su boca ya adulta. Platón nunca dudó de que se iba a dedicar a la literatura. Había nacido para escribir tragedias y comedias. Nunca lo dudó hasta que, según cuentan, se cruzó con Sócrates. Y Sócrates lo convenció de que se dedicara a la filosofía. Al final, hizo ambas cosas. Platón escribe como los grandes poetas y piensa como los grandes filósofos. Así, es el ideal para consultarlo sobre los temas en los que se entrecruzan la poesía y la filosofía. Y en ninguno se cruzan con tanta claridad como en el tema del amor. Platón vibra por el amor con la desbocada pasión de los poetas, pero lo comprende con la serena agudeza de los filósofos.


Por eso el Banquete de Platón sea quizás la obra filosófica dedicada al amor más profunda y fecunda jamás escrita. Te propongo que la leamos despacio, para disfrutarla, para rumiarla, para degustarla. En ocho encuentros, unas 10 páginas por semana. Te aseguro que no vas a salir igual después de esta experiencia.

 
Para leer juntos El Banquete, sumate a Perlas de la Filosofía, acá: https://institutobaikal.com/perlass-de-la-filosofia/.
 
Christián Carman