Anticipando Las Velas Rojas

por | 26/05/2013

Conversando en una lista de Instituto Baikal, Emiliano recién me preguntó sobre algo que estuvimos charlando en el observatorio de la frontera — de fenómeno de anticipación como un principio que le da unicidad a la vida biológica. Me hizo acordar de una de las mentes más extrañas y maravillosas que encontré en mis lecturas — la del biólogo Robert Rosen.

Rosen, en su juventud, fue inspirado por el ensayo de Erwin Schrödinger– «What is Life?» — en el cual Schrödinger (el epónimo del famoso gato) solo usando principios generales en 1944 llegó a la conclusión de que el código de la vida debe ser una molécula con ciertas características. Según Watson y Crick (los científicos que descubrieron el ADN), el razonamiento planteado por Schrödinger en ese ensayo fue la clave que disparó el programa de investigación que resultó en el descubrimiento de el ADN — tal vez el hallazgo más importante en la historia de la vida en nuestro planeta.

Pero Rosen quería ir aún más allá. Se preguntó «¿Qué es vida?» no solo aquí en la tierra sino en general. ¿Qué características deben compartir con nosotros seres que surgen en en Alpha Centaura o en Andrómeda? No van a tener ADN, pero ¿por qué serán «vivos»? ¿Qué es lo que hace algo que vive vivo? (What is that makes something living alive?)

Rosen quería ver vida y no solo organismos. Más que cualquier otro científico que yo sepa, Rosen es un heredero intelectual de Goethe, y al igual que Goethe pensaba que el paradigma de Newton y Descartes es limitante y deja la gran parte de Naturaleza fuera de nuestro entendimiento. Uno de los análisis más interesantes que leí en Rosen (Life Itself, The Concept of State, 1991) es cuando él demuestra que todas las revoluciones grandes del siglo XX (relatividad, mecánica cuántica, la central dogma de biología molecular, etc.) fueron extensiones bastante directas del razonamiento Newtoniano y que todos, por más que parezcan distintos en detalles y ámbitos, en el fondo comparten la misma base conceptual articulada por Newton hace 300 años (y que la misma puede ser trazada a lo largo de siglos a algunas ideas de Pitágoras en Siglo VI A.C.). 

La fuerza que motivaba a Rosen era la curiosidad —  iba a donde fuera necesario para conseguir sus respuestas y muchas veces eran lugares poco convencionales para los biólogos de su época (e.g. Category Theory de Saunders MacLane y Structural Stability de Réné Thom). Como resultado, Rosen siempre fue un outsider en su carrera y hasta hoy en día es muy poco conocido en su campo (falleció en 1998). De hecho, una de sus mayores ideas — teoría de la vida como «sistemas anticipativos» surgió gracias a la financiación de otro rebelde — Robert Hutchins, el ex-presidente de la Universidad de Chicago y el jefe de Ford Foundation. Hutchins y Rosen compartían la fe en lo que Nicholas Taleb hoy probablemente llamaría «The Antifragility of Great Books

Después de sus investigaciones, la conclusión de Rosen fue que todo fenómeno que reconocemos como «vida» comparte características de (1) «anticipación»– la habilidad de dejar que el futuro pueda actuar sobre el presente y (2) «closure under efficient cause» — la habilidad de manejar conexiones cíclicas entre las causas dentro de un ser biológico (impredicative causal loops). Según Rosen, la presencia de impredicatividad como parte central en lo que percibimos como vida es la razón de que las máquinas (al menos las máquina Turing-equivalentes que construimos hoy en día) nunca podrán simular vida.

Al nivel filosófico, lo que Rosen logró es mostrar que uno puede usar razonamiento teleológico en la ciencia a base de una fundación rigurosa y sin que esto sea algo supernatural. Su camino intelectual es fascinante y creo que algún día sería interesante hacer un ciclo de Goethe/Rosen para explorarlos en más detalle. Es imposible de resumir bien las ideas de Rosen en un mail así que por ahora, quería compartir una historia que frecuentemente se me venía a la mente cuando leía Anticipatory Systems y Life Itself de Rosen. Es una historia simple llamada «Las Velas Rojas» por el escritor ruso Alexander Grin y creo que es una metáfora artística muy bella de algunas ideas de Rosen — que el futuro puede actuar sobre el presente, que las causas pueden ser cíclicas y que nuestra vida puede estar llena de milagros sin que esos sean supernaturales.

Alexander Grin no es tan conocido afuera de la cultura rusa como los 3G (los tres grosos — Tolstoy, Dostoevsky, Chekhov) pero todos los rusos parlantes lo conocen sin excepción. Sus libros eran historias y novelas cortas principalmente escritas para la gente joven y siempre ocurriendo en un país sin nombre, lejos de Europa, en pueblos al lado del mar. Sus personajes siempre tenían nombres occidentales y por tanto sus novelas están muchas veces descritas como teniendo un «Latin American flavour» — los fans de sus obras llaman este país de su imaginación «Grinlandia».

Las Velas Rojas es su novela más famosa y antes de contarla, quería comentar la enorme resonancia cultural que tiene esta historia en la cultura hoy en día. El evento público más grande de todo el país que se da anualmente es un homenaje a este libro que sucede durante el festival de las Noches Blancas — el período en las últimas dos semanas de junio cuando a la medianoche hay plena luz del Sol y aún a las 3 de la madrugada la noche está vestida en crepúsculos lindos que te permiten hasta leer. Vienen más de 2 millones de personas para ver el show de las luces que no hay otro igual — la ciudad entera se vuelve un escenario gigante con láser, spot-lights, globos volantes fluorescentes, y fuegos artificiales increíblemente creativos que se encuentran de ambos lados del ancho del rio Neva, en múltiples barcos y arriba de los palacios — con todas las luces tomando parte sincronizada en un hermoso concierto de música clásica y moderna dirigida por los mejores equipos sinfónicos del país y con la participación de las estrellas de ópera y ballet nacional.

En el cúspide del evento, alrededor de 4 de la madrugada, una fragata enorme con Velas Rojas lentamente entra la bahía frente del Palacio de Invierno — una fragata que es una réplica exacta de la fragata del fundador de la ciudad, Tsar Pedro El Grande. Después comienza un concierto con varios actos grosos como Cirque du Soleil y los tesoros culturales de palacios y museos de San Petersburgo quedan abiertos toda la noche. Es una cosa loca y mágica y solo me podrán creer viendo este video: https://youtu.be/nGTLah4mcOA

Si querés recibir noticias de
Baikal dejanos tu mail

Creo que todo el video espectacular, pero dejo los highlights: la mejor parte del show empieza a las 2:15; la fragata de Velas Rojas entra a las 14:35; toda la música es hermosa, a las 7:00 es mi parte favorita — un vals de compositor rumano Eugene Doga.

Bueno, la historia se trata de una chica llamada Asol, hija del marinero Longren y su esposa Mary. Longren normalmente estaba de viaje, a veces hasta un año continuamente, y volviendo de uno de los viajes supo que su esposa murió y que ahora él tenía una hija — la pequeña Asol de 7 meses. Para cuidarla, Longren tuvo que dejar su trabajo y, no pudiendo encontrar ninguna alternativa, se dedicó a hacer barcos de juguete y de esta manera se ganaba la vida.

En algún momento, Longren se enteró que cuando Mary estaba enferma (mientras él estaba trabajando en el mar), ella había venido a pedir préstamos a varios conocidos para comprar medicamentos para su tratamiento y ellos se negaban a dárselo. A raíz de esto, surge un conflicto entre Longren y mucha gente influyente en el pueblo y con el paso del tiempo, Longren y Asol se encuentran totalmente aislados de la comunidad. Ya no pueden vender los barcos de juguete en su pueblo y por eso, Asol va caminando a otro pueblo una vez por semana para vender los barcos.

Cuando ella tenía 8 años y estaba caminando por el bosque para llegar a otro pueblo con la carga de barcos para vender, Asol vio que su padre hizo uno de los barcos con las velas rojas en vez de las blancas que normalmente usaba. Se le había acabado la tela blanca y usó algo de seda roja que le había quedado de otro proyecto. Nunca habiendo visto un barco así, Asol quería jugar un poco con el barco y lo puso en el arroyo donde estaba descansando en el medio del camino. El viento agarró el barquito y Asol tuvo que correr mucho tiempo para poder recuperarlo. Cuando finalmente lo alcanzó estaba perdida y mientras buscaba volver al camino se dio con Aegl — un vagabundo borracho que vivía de inventar y contar historias (storyteller). El cuentista solo para reirse de Asol, le contó que cuando ella sea grande, un día un barco enorme con velas rojas iba a venir a buscarla y su capitán, un príncipe del otro lado del mar se iba a casar con ella.

Asol, por el conflicto de su padre con el pueblo nunca tenía amigos, y normalmente el padre era la única persona con quien podía hablar. Así que el cuento que le contó Aegl le impactó mucho a Asol y ella se quedó preguntandole los detalles de la supuesta «profecía» hasta que Aegl se aburrió y le dijo que se fuera. Volviendo de vender los barcos, Asol, muy emocionada, corrió y le contó a su padre todo lo que iba a pasar en su futuro. Longren escuchó y se dio cuenta de lo que había pasado en realidad, pero como la vida de su hija ya era tan dura y su emoción sobre el cuento tan fuerte, no se animó a decirle que todo era una mentira de un borracho cuentista y pensó para sí mismo «bueno, ya se va a olvidar sola en un par de días.»

Sin embargo, Asol no se olvidó del cuento y cada día su fe crecía más y más. De a poco, el pueblo se entera de que ella sueña con ser princesa y que está esperando a que venga un barco con velas rojas. Le empiezan a decir «la loca Asol del barco» y cada vez que va al mercado del pueblo para comprar algo, la gente se burla de ella, gritando y señalando hacia el mar, «Mirá, Asol ahí están las velas rojas. Ya llegaron por vos.»

Así pasan muchos años y un día un barco vino al pueblo para vender té, café y otros comestibles. Mientras que el barco estaba siendo descargado, el capitán Artur Grey y su tripulación estaban descansando en una taberna local. Él escucho los gritos «Asol del barco, Asol del barco, ahí están tus velas rojas» y miró a la mujer a la que estaban insultando. Curioso por saber de qué se trataban los gritos, le preguntó al dueño de la taberna. Le contaron que es una mujer loca, hija de un marinero que hace juguetes, y que ya hace años está esperando la llegada del barco con velas rojas.

Artur, también un soñador que hace muchos años escapó de su casa para poder empezar la carrera de marinero, se empieza a interesar. En el principio con la loca historia, pero cuanto más habla con la gente de cómo es la mujer, Artur se vuelve más y más intrigado con ella como persona. Al final decide escribir el resto de la historia con su propia vida. Averigua los detalles de cómo deberían ser las velas y cómo Asol imagina la llegada y de dónde mira al mar. Después se va de viaje para comprar las velas del matiz exactamente así y para pintar el barco blanco tal como lo imaginaba en su cuento Asol.

Bueno el fin ya es obvio, un día el pueblo está totalmente asombrado que llega el barco exactamente tal como siempre decía Asol y la lleva a ella y a su padre del pueblo para siempre.

Para vincular el cuento con las ideas de Rosen (en una analogía muy indirecta), es interesante preguntar: ¿Quién es la causa de estos eventos? ¿Artur, que los pone en acción? ¿El cuentista Aegl que inventa este futuro? ¿O Asol, cuya fe sostenía esta visión del futuro como un especie de campo de fuerza simbólico (symbolic field force) que atrae circunstancias favorables? Todos los días barcos de comercio llegaban al pueblo y todos los días capitanes descansaban en tabernas. Solo hacía falta uno interesado para cumplir la profecía. Está claro que las causas interactúan de una manera compleja para crear el fin de la historia. Robert Rosen usaba frecuentemente las cuatro categorías de causa propuestas por Aristóteles para explicar sus ideas y si Aristóteles supiera de esta historia tal vez diría lo siguiente:

  • El Barco y las Velas son la causa material.
  • El cuento de Aegl es la causa formal; lo que da la forma a los acontecimientos.
  • Las Acciones de Artur son la causa eficaz; lo que hacer la forma realidad.
  • El sueño y la fe de Asol es la causa final; es lo que une las otras tres causas hacia un fin concreto. Las cuatro causas interactúan de forma no-lineal para el fin de la historia — la llegada de Velas Rojas.

La novela, aunque es corta, está llena de metáfora y alusión a las historias principales que vivimos en nuestras vidas. Más allá del poder de los sueños demuestra cómo la sociedad trata a los distintos y afirma que para los de suficiente determinación hay otros mundos más grandes y más amables del otro lado del mar. Me hace también acordar de uno de los libros que hicimos en las primeras reuniones de Instituto Baikal — el libro de Leonard Mlodinow acerca de randomness. Una de las conclusiones más importantes de aquel libro es «the world belongs not necessarily to the most talented, but to those who never give up

Al final del libro, cuando el capitán hace brindis en la ceremonia de casamiento en el barco, él dice una oración que para mí es una de las más fuertes lecciones morales de cualquier historia. Dice:

«Si alguna vez vos te enteras de que el alma de otra persona tiene sed de un milagro, y este milagro es algo dentro de tus posibilidades, hazlo con tus propias manos. Porque al hacerlo vos verás que esta persona tendrá un alma nueva y vos tendrás un alma nueva también.»

No se si lo expresé bien en castellano, así que lo dejo también en inglés

«If one day you find out that a person longs for a miracle and that miracle is something within your power, make that miracle happen with your own hands and you will see that that person will have a new soul and you will have one too.»

Finalmente, les dejo un video de YouTube con las imagines de la película basada en este cuento. La música es alguna canción de recién; no es de la película. Así que lo dejo solo proque es un buen montaje de las escenas claves del film. La escena más potente para mí donde Artur ve a Asol por primera vez y al lado es el borracho cuentista Aegl que ni se acuerda que su mentira es la razón que todo esto está por pasar.

https://www.youtube.com/watch?v=HkG2_EPtsBE

Si querés recibir noticias de
Baikal dejanos tu mail