Destilando Baikal

07/10/2020

Emiliano Chamorro y la esencia de Baikal

Las identidades se están construyendo permanentemente, en un baile constante entre lo que hacemos y lo que pensamos. Si hoy paro la pelota y me pongo a escribir sobre la esencia de Baikal diría que tiene que ver con conexión e intensidad. Conexión con la vida y la civilización e intensidad como forma de vivir. 

Descubrir y disfrutar de las maravillas que existen y crear las que no existen. Baikal tiene que ver con la riqueza. Riqueza en todos los aspectos posibles: material, espiritual, social, cultural. Pero sobre todo con desarrollar la sensibilidad para disfrutar y crear. Por eso Mozart y Beethoven, emprendedorismo y finanzas. Por eso Borges y CRISPR-Cas. Por eso lo último de la tecnología y lo primero de la filosofía. Porque todo eso hace a la civilización, a vivir más a fondo, a no dejar que la vida transcurra con anestesias pasajeras de noticias efímeras. El filtro es el tiempo.

La oposición no es entre pasado y futuro, entre negocios y cultura, la oposición es entre cosas relevantes y cosas irrelevantes. Vale la pena leer Séneca a fondo y tratar de entender cuál va a ser el próximo Google o, mejor, crearlo. No vale la pena leer el diario. 

Baikal tiene que ver con entender que no es obligatorio quedar enredados en la telaraña de todos los días. Es una decisión. No hacer nada para salir de la telaraña es también una decisión. Vivir como un zombie o un autómata es una decisión. Un emprendedor que se abruma por problemas cotidianos en vez de dedicarse a crear valor en serio, está decidiendo hacerlo. Y una persona que está sobrepasada por trámites y no se puede sentar un par de horas tranquila a leer a Nietzsche también está decidiendo vivir así. Pero no es blanco o negro. En Baikal no flotamos en el éter. También nos abrumamos. Pero decidimos abrir la puerta a lo que vale la pena, darle lugar a lo profundo, a lo significativo. Tentarse, poco a poco. Ganar perspectiva para ubicar cada cosa en el lugar que merece.

La decisión de estar en Baikal es la decisión de conectarse más a fondo con la vida, con lo bueno de la civilización, con disfrutar y con crear.

Emiliano Chamorro