El cambio cultural en la pandemia

16/09/2020

Camila Naveira nos cuenta acerca del encuentro de Proxi, donde Sebastián Campanario conversó con Jorge Carrión 

Para el invitado a esta clase son cerca de las 12 de la noche pero eso no afecta el encanto de sus reflexiones. Jorge Carrión es un escritor y crítico literario español que, entre otras cosas, escribe lúcidas columnas sobre la cultura contemporánea para el New York Times y La Vanguardia. Si bien reside en Barcelona, reflexiona y produce en clave iberoamericana y en Argentina en los últimos días fueron publicadas varias artículos sobre este autor con motivo de la presentación de su último libro, Lo viral, un ensayo breve pero contundente en el cual reconstruye y analiza los primeros meses de la pandemia, su relación con las plataformas y el gran proceso de cambio que todos estamos viviendo.

Jorge confiesa que fue un desafío plasmar reflexiones sobre este momento histórico porque hoy todo envejece rápido y que al momento de escribirlo no creía que esas reflexiones pudieran perdurar. Sin embargo cuenta que esto de pensar el presente intentando no perder vigencia es una práctica que realiza precisamente a la hora de escribir sus columnas para el New York Times.

En relación al futuro de las plataformas dice que podría ocurrir que se apliquen leyes antimonopolio, pero que a él lo que más le preocupa son los monopolios de índole psicológica, los que operan en nuestras mentes: repetimos patrones, buscamos siempre lo mismo en los mismos sitios y olvidamos que Internet sigue siendo una puerta hacia la diversidad.

Mayormente vamos a buscar películas a Netflix cuando en YouTube y en Vimeo hay también una gran oferta. Entonces: sí, hay una tendencia a los monopolios tecnológicos pero también debemos poner atención a cómo nosotros apoyamos esos monopolios con nuestros hábitos y decisiones.

Como respuesta, Carrión propone hackear esta tendencia de manera tal que nos beneficiemos de las plataformas sin que logren dominarnos y sin regalarles nuestros datos. En relación a desarrollos presentes y futuros menciona un reciente artículo de opinión publicado por The Guardian, creado a partir de piezas escritas por la inteligencia artificial GPT-3 y afirma que dentro de poco se le sumará al Deepfake la creación de voces artificiales a partir de grabaciones de voces reales.

Dice estar interesado en los ensayos de divulgación científica pero más en aquellos autores cercanos a la literatura y destaca el trabajo de Steven Johnson y su libro Las buenas ideas, al cual considera un manual de creatividad. Recomienda también el flamante documental El Dilema Social, de Netflix y el libro El futuro es vegetal, de Stefano Mancuso. Éste último le resulta fascinante porque versa sobre cómo las plantas inspiran soluciones disruptivas a problemas actuales y futuros, desde la sostenibilidad hasta la conquista del planeta Marte.

Al preguntarle por su proyecto de Objetos Culturales Vagamente Identificados, un concepto que desarrolla en su obra, Jorge Carrión explica que se trata de objetos culturales que no entran dentro del ámbito del periodismo cultural, ni de la crítica tradicional y no sabe muy bien qué hacer con ellos, son incómodos para el sistema académico y cultural. Él mismo se encargó de confeccionar un listado de los objetos virales más interesantes del 2019 en el cual incluyó infografías, videos exclusivos para ver en el celular y objetos transmedia, entre otras excentricidades. En el listado de este año dice que incluiría el podcast El Hilo, creación de Radio Ambulante y el proyecto BioClassic de la cantante española Sheyla Blanco, un formato de menos de un minuto en el cual ella canta la biografía de un compositor musical famoso.

Hablando de contenidos disruptivos, Sebas Campanario le hace una mención a su exitoso podcast Solaris, en el cual se abordan, según Carrión, los 6 grandes temas que definen el siglo XXI y cuya dinámica se erige sobre conversaciones en clave platónica entre el escritor y un algoritmo con voz de mujer y acento argentino en las cuales discurren sobre cuestiones del presente que anuncian dilemas del futuro.

Al finalizar, una de las preguntas que le hacen es sobre la política de la cancelación. Carrión responde que lo interesante sería pasar de la celebración a la crítica y que la cancelación no elimine el tema ni el debate sino que genere reflexiones y opere como recordatorio. Por ejemplo, aquellas estatuas de personajes históricos celebrados por siglos pero cuyo éxito todos ya sabemos que provino de la esclavitud, deberíamos tirarlas al suelo y dejarlas ahí. De esa manera no desaparecería el tema sino que se activaría una actitud crítica que persistiría en el tiempo.

Para cerrar afirma que hay mucha necesidad de pensar el presente porque todo se ha vuelto muy extraño y el ser humano necesita algunas certezas:Buscamos respuestas u orientación en los pocos libros o en los pocos objetos culturales que hablan del estricto presente”. Pero admite que no es una tarea fácil porque al opinar sobre el presente se pone uno en cuestión constantemente y queda a disposición para que la realidad lo discuta constantemente.

Respecto a esta pandemia, su previsibilidad y cómo estamos actuando, dice que está ocurriendo algo parecido a lo que nos pasa con las redes sociales, que son utopía y distopía a la vez. Tenemos que acostumbrarnos, dice Carrión, a esa ambivalencia, un único día puede ser utópico y distópico a la vez. 

Camila Naveira