Megatendencias: la potencia de elementos ya existentes para el desarrollo de cosas nuevas

18/11/2020

Santiago Tissembaum Augé nos abre la puerta a un nuevo encuentro de Huevos de Dinosaurio, un curso permanente en Baikal donde hablamos de muchos temas antes de que salgan en los medios o se instalen en las conversaciones públicas.

En este encuentro seguimos el camino de Facundo Garretón, partimos de megatendencias, viendo empresas con gran potencial que van en ese sentido. Analizamos problemas relacionados a la salud mental, la demanda de alimentos y la generación de energía renovable.

Hace varias semanas, Facundo nos contó sobre los avances en el desarrollo de medicinas a partir del cannabis. Esta vez, nos mostró otra variante para ciertas enfermedades mentales: los psicodélicos. Particularmente, nos habló sobre el fondo de inversión ATAI, que tiene participación en más de diez empresas que desarrollan este tipo de compuestos. Una de las destacadas dentro del fondo fue la compañía Compass, que actualmente se encuentra desarrollando una terapia en base a psilocibina (componente principal de los “hongos mágicos”) para tratar la depresión refractaria. 

Facundo marca que los resultados clínicos de esta alternativa vienen siendo muy positivos. Tal es así, que la FDA (agencia encargada de aprobar los medicamentos en Estados Unidos) la etiquetó como «breakthrough therapy» (terapia revolucionaria). Si bien se están logrando avances importantes, debemos seguir de cerca la cuestión regulatoria. Actualmente, los psicodélicos se encuentran prohibidos en gran parte del mundo, incluso para tratamientos médicos. Esto es algo que debe modificarse si esperamos ver crecer a estas compañías.

Otro tema importante que trató Facundo en el encuentro fueron los alimentos. Se espera que la población mundial alcance los diez billones para el año 2050, aumentando la demanda de alimentos en un 70%. En este sentido, el sistema tradicional de agricultura no será suficiente. En reuniones anteriores, Clara Vizcaíno nos comentó sobre nuevas formas de producción, desde la hidroponía hasta la aeroponía. En esta ocasión, Facundo planteó la nanoponia, el desarrollo de productos naturales a partir del cultivo de células en ambientes controlados. Esto permitiría generar alimentos mucho más rápido, con menos costos energéticos e independizado del ambiente en el que se sitúe la producción. La empresa Chibotanics se encuentra desarrollando Aloe Vera con este nuevo mecanismo, y espera ampliar la gama de productos.

Continuando con el análisis de megatendencias, Andrei Vazhnov nos comentó sobre un nuevo material para desarrollar paneles solares. Consiste en una célula fotovoltaica conocida como perovskita, que podría reemplazar a las de silicio, implementadas en la actualidad. Una de las empresas que está desarrollando esta tecnología es Oxford PV, derivada de la universidad de Oxford. Esta alternativa presenta varias ventajas. En primer lugar, podría hasta duplicar la captación de energía proveniente del sol, pasando de un 22 a un 40% o más. En segundo lugar, se adaptaría mejor a los cambios climáticos y tendría una aplicación más versátil. Literalmente se podría pintar las paredes de los edificios con este material y captar de allí la energía. Andrei insiste en que la alternativa solar ya es competitiva con el resto de las fuentes energéticas, pero con estos avances podría pasar a tomar una posición dominante.

Siguiendo en tema, Mariano Zorrilla presentó softwares para la optimización de la energía. Tarde o temprano, la producción energética comenzará a estar dispersa, dejando de ser unidireccional y perdiendo la lógica de monopolio natural que conocemos. Casos como el desarrollado por Andrei, sumado a un aumento en la capacidad de almacenar energía en baterías, generan las condiciones necesarias para este cambio en el mercado. Es a partir de este lugar donde ingresan las compañías que nos presentó Mariano, donde su función principal es implementar inteligencia artificial para mejorar la utilización de baterías, volverlas más eficientes. Los ejemplos vistos fueron Vector, Stem y Twaice.

Por el momento, estas empresas se centran en dar soporte a las fábricas que funcionan con baterías y a las que las desarrollan para autos eléctricos. Pero, cuando las casas o edificios sean generadoras de energía, también podrían gestionar este tipo de red energética. De esta manera, en un futuro, uno podría vender la electricidad que no utilice o no pueda almacenar.

Santiago Tissembaum Augé