Nuevas tecnologías para la salud mental

09/06/2021

Por Santiago Tissembaum

Una de cada cinco personas sufre algún tipo de enfermedad mental. Este dato surge de un relevamiento realizado por el Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos en el año 2019, que en términos absolutos implica alrededor de 50 millones de personas 1. A nivel global, estimaciones indicaban en 2017 que 792 millones de personas sufren algún tipo de trastorno mental, siendo la ansiedad y la depresión las principales2. Sin embargo, de ese gran número, menos de la mitad obtienen finalmente algún tipo de tratamiento.

De más está decir, por la obviedad que hoy representa, que la pandemia de Covid-19 tuvo un impacto enorme en nuestra salud mental, a tal punto que fue denominada como la “otra” o “siguiente” pandemia. Según datos brindados por la Fundación de la Familia Kaiser, el 41% de los adultos en Estados Unidos reportaron síntomas de ansiedad y/o depresión en enero de 2021, contra un bajo 11% del 20193. Proyecciones de la consultora global McKinsey & Company estima que otros 35 millones de personas en Estados Unidos comenzarán a requerir tratamientos relacionados a la salud mental a partir del impacto que dejó el año 20204.

En términos económicos, el impacto de la salud mental va más allá del costo de su tratamiento en sí. Otras estimaciones de McKinsey comparan los gastos totales en salud de personas con y sin enfermedades mentales: mientras que alguien sano mentalmente gasta 2.400 dólares anuales en su salud, quien sufre ansiedad gasta en promedio 10.100 dólares. De esos 7.700 de diferencia, solamente 1.200 se destinan al tratamiento de la enfermedad. El resto representa un aumento en el gasto sobre los demás aspectos de la salud. Estas diferencias son aún mayores para los casos de trastornos depresivos.

La salud mental también implica una gran caída en la productividad de las personas. Estimaciones realizadas por la consultora Analysis Group e investigadores de la universidad de Harvard, muestran que el costo económico de los trastornos depresivos en Estados Unidos alcanzó los 326 mil millones de dólares en 2018. Lo interesante es que el 61% de esa pérdida se dio por caída en la productividad, reflejadas en un aumento de la tasa de ausentismo y el bajo rendimiento en las horas de trabajo5.

A partir de la visibilidad (y potencialidad) que dio la pandemia a esta problemática, los empleadores comenzaron a tomar acción al respecto. Según McKinsey, 9 de cada 10 empleadores notaron el impacto de la pandemia en la salud mental de sus empleados, y 7 de cada 10 ya tomó o tomará alguna medida al respecto6.

Hasta acá, planteamos la problemática desde el lado de la demanda. Ahora veamos lo que venimos discutiendo estas últimas semanas en las reuniones de Huevos de Dinosaurio: las alternativas que están surgiendo desde el lado de la oferta. Es decir, cuáles son algunas de las empresas que podrían posicionarse en el futuro como referencias de estos servicios. La telemedicina y las herramientas digitales aparecen como las propuestas más prometedoras.

Las inversiones a empresas privadas que ofrecen servicios para la salud mental aumentaron un 112% en 20207. Para ser precisos, 932 millones de dólares fueron destinados a estas iniciativas. Es interesante marcar que solo cinco empresas acumulan cerca del 55% del total de los fondos. Estas son Lyra Health, Modern Health, Ginger, Calm y Headspace. Además, dichas empresas ya acumulan otros 365 millones en lo que va del 2021. También debemos mencionar el caso de Talkspace, que saldrá a cotizar en la bolsa en las próximas semanas a través de un SPAC (empresa de adquisición con propósito especial, por sus siglas en inglés).

Si bien todas estas empresas están enfocadas en la salud mental, se pueden distinguir los segmentos a los que apunta cada una. En primer lugar, Calm y Headspace son las alternativas digitales más conocidas para la meditación. Por su lado, Ginger se enfoca en brindar un servicio rápido, conectando a los usuarios con un coach en solo 60 segundos, ofreciendo principalmente un servicio de mensajería instantánea disponible en cualquier momento del día. Lyra Health y Talkspace se plantean como la principal competencia a la terapia presencial, llevando el consultorio a su modalidad virtual con una plataforma apropiada para realizar el seguimiento de los pacientes. Finalmente, Modern Health ofrece un servicio más integral, conjugando a los terapeutas con una oferta digital y automatizada que permita cubrir todo el espectro de necesidades.

En línea con la incorporación de los avances tecnológicos dentro de la terapia, vale la pena mencionar Sigmind, la empresa cofundada por Mariano Sigman, uno de los profesores de Baikal. La propuesta es incorporar la inteligencia artificial dentro de la terapia tradicional, potenciando el tratamiento de los pacientes.

Gran parte de este fenómeno que representan las enfermedades mentales se relaciona con el aumento del agotamiento mental por el trabajo (burnout). De hecho, en 2019 la Organización Mundial de la Salud incluyó esta condición dentro de la clasificación internacional de enfermedades8. La empresa Autumn ofrece la posibilidad de medir el bienestar de los empleados en tiempo real. La búsqueda es predecir este agotamiento antes de que suceda, analizando con inteligencia artificial todas las interacciones que tienen los empleados en su espacio de trabajo. Cuando el algoritmo detecta un aumento en el estrés o ansiedad, envía una notificación al empleador para que tome las medidas pertinentes.

Para finalizar, es interesante notar que varias de las empresas mencionadas ofrecen sus servicios solamente a través de otras compañías. Modern Health, por ejemplo, que solo firma contratos con empresas de más de 150 empleados, pasó de tener 95 clientes en abril de 2020, a más de 220 en la actualidad. En la misma línea, Talkspace dejó de centrarse solo en el canal directo al consumidor, para incluir también esta nueva vía, con la que acumula un total de 45 mil usuarios dentro de la plataforma.

Todas estas empresas experimentaron un crecimiento sustancial desde el año 2020, y todo indica que en 2021 se mantendrá la tendencia creciente. Será interesante seguir de cerca su evolución y, sobre todo, observar las implicancias que tendrán en la forma en la que lidiamos con nuestra salud mental.

Santiago Tissembaum Augé.

1Estadísticas del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos: https://www.nimh.nih.gov/health/statistics/mental-illness
2Información global sobre la incidencia de las enfermedades mentales en la población: https://ourworldindata.org/mental-health
3Informe de la Fundación de la Familia Kaiser: https://www.kff.org/coronavirus-covid-19/issue-brief/the-implications-of-covid-19-for-mental-health-and-substance-use/
4Informe de McKinsey & Company: https://www.mckinsey.com/industries/healthcare-systems-and-services/our-insights/understanding-the-hidden-costs-of-covid-19s-potential-impact-on-us-healthcare
5Costos económicos de los trastornos depresivos en Estados Unidos: https://link.springer.com/article/10.1007/s40273-021-01019-4
6Informe de McKinsey & Company sobre encuesta a empleadores: https://www.mckinsey.com/industries/healthcare-systems-and-services/our-insights/national-employer-survey-reveals-behavioral-health-in-a-covid-19-era-as-a-major-concern
7Inversiones a empresas privadas relacionadas a la salud mental: https://news.crunchbase.com/news/access-to-mental-health-startups-tackle-sectors-complexities-as-investors-go-all-in/
8Declaración de la OMS sobre el burnout: https://www.who.int/news/item/28-05-2019-burn-out-an-occupational-phenomenon-international-classification-of-diseases

Referencias

Enlaces a páginas web de las empresas:

Talkspace: https://www.talkspace.com/
Lyra Health: https://www.lyrahealth.com/
Modern Health: https://www.modernhealth.com/
Calm: https://www.calm.com/
Headspace: https://www.headspace.com/
Sigmind: https://www.headspace.com/
Autumn: https://www.getautumn.com/