Reinventarse para la segunda mitad de la vida

por | 02/06/2020

«Es difícil enseñar a un perro joven viejos trucos.» Con esa frase Warren Buffett (89 años) y su socio Charlie Munger (96) justifican que alguien de 70 años puede apenas ser pasante en su empresa. Un poco en serio un poco en chiste, pero ambos construyeron en el tiempo una organización basada en gente con muchas canas y mucha experiencia que sistemáticamente le gana en el juego a todos los jugadores más jóvenes.

Desde Cicerón hasta Dalí, desde Franklin hasta Schopenhauer, son infinitos los ídolos de Baikal que nos enseñan que, si uno vive bien, la segunda parte de la vida puede ser mucho más rica, en muchas más dimensiones, que la primera.

Y como nos pasa muchas veces, el olfato de periodismo sofisticado, del bueno, del que no abunda, de Sebastián Campanario, detectó algo por ahí e hizo lo que mejor hace: se transformó en un gran traductor entre lo que se está generando y el gran público.

El viernes 26 de junio Campa hace una segunda vuelta de un curso corto en donde condensa miles de conversaciones, horas de pensamiento, lecturas y reflexiones sobre la segunda mitad de la vida.

Y si no, léanlo a Campa y decidan ustedes:

«El lunes 25 de mayo tuvimos uno de esos encuentros cuasi mágicos en Proxi, con una persona poco conocida a nivel masivo. Azucena Gorbaran viene trabajando complejidad desde hace 30 años (cuando nadie hablaba de este tema) y lleva hechos más de 300 proyectos de transformación de empresas y personas en todo el mundo. A pesar de que es una referente global en sistemas complejos y organizaciones, es sumamente humilde, tímida y afable. A los 67 años se considera en plena pendiente ascendente en su vida personal y profesional, con más demanda y trabajo que nunca: «Avanzamos y crecemos a nivel cognitivo, espiritual y socio-emocional hasta los 100 años y más aún. Es completamente ridículo que con el Covid toda la propuesta para los mayores de 60 pase por mandarnos a hacer palabras cruzadas a nuestras casas», dijo en un tramo de la charla.

La madurez emocional, la creatividad, la comprensión de niveles de complejidad crecientes (clave en el mundo actual), el manejo del ego, la sabiduría para ver qué batallas dar y cuáles no, la persistencia y el encuentro con una «voz propia» son habilidades que van mejorando con el paso del tiempo. 

En el curso de Revolución Senior que empieza el viernes 26 de junio vamos a ver cómo optimizar esta caja de herramientas, con charlas breves con referentes en el tema que fui conociendo para la investigación del libro de Sudamericana, para las clases en Baikal y para las notas en La Nación. En un contexto donde por primera vez en la historia de la Humanidad hay más personas de más de 65 años que de menos de 5, con todas las consecuencias económicas, sociales y de oportunidades de negocios que ello implica. Y donde la pandemia puso en un lugar de más protagonismo a este sector etario, con sus desafíos y también nuevas posibilidades para derribar prejuicios.

Vamos a hablar con expertos sobre lo último en longevidad y plenitud; sobre libros, series, películas, en el tono distendido de Proxi, pero con un doble click en el segundo tiempo de la vida, buceando en el océano de «lo que no sabemos que no sabemos». Con el cuidado que marcaba el físico Richard Feynman, de «abrir cabezas pero no tanto como para que se caiga el cerebro».

¡Los espero!

Campa»